Ciudad de México, 8 de junio de 2026.- Madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, acompañados por organizaciones sociales, estudiantiles y defensoras de derechos humanos, denunciaron este lunes un operativo policiaco que les impidió el paso en la caseta de Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.
De acuerdo con los manifestantes, elementos de la policía capitalina y grupos antimotines permanecieron durante varias horas bloqueando el acceso, lo que calificaron como un acto de hostigamiento contra una movilización que ha sido anunciada públicamente como pacífica.
Durante un video publicado por el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, los participantes exigieron a las autoridades de la Ciudad de México y del Gobierno Federal garantizar el libre tránsito y respetar el derecho a la protesta de las madres y padres de los normalistas desaparecidos, así como de las organizaciones que los acompañan.
Los manifestantes señalaron que la jornada de lucha programada para esta semana tiene como objetivo continuar exigiendo verdad y justicia por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
Asimismo, recordaron que el derecho a la organización, la libre manifestación y la exigencia de justicia están protegidos por la Constitución, por lo que consideraron injustificable la presencia de cuerpos antimotines para contener una protesta de carácter pacífico.
Durante el pronunciamiento también se hizo referencia a hechos recientes de represión contra integrantes de la Sección 22 de Oaxaca y otras organizaciones sociales, advirtiendo sobre una creciente criminalización de la protesta social en el país.
Las madres y padres de los 43 reiteraron que continuarán su lucha hasta conocer el paradero de los estudiantes desaparecidos y exigieron que cesen los actos de intimidación en contra de quienes participan en las movilizaciones.
“Alto al hostigamiento”, fue una de las consignas lanzadas durante la protesta, mientras organizaciones de derechos humanos se mantuvieron atentas al desarrollo de la movilización.

