Frustración electoral de Morena en Coahuila
Enfoque
Carlos Díaz Figueroa
Es común en el perdedor no admitir la derrota y fugarse del escenario real con el argumento del llamado “fraude”, de lo que acontece en Coahuila después de la catástrofe electoral que recibió de forma contundente Morena en aquel estado.
La respuesta del domingo en las urnas más que un voto duro o de castigo, fue la reacción ante el hartazgo con la supuesta o citada transformación que aún no llega a lo ancho y largo del país en estos casi 8 años del gobierno en el poder.
De aquí, lo que pueda acontecer con la disputa de los gobiernos en los 17 estados en el 2027, con posibles riesgos de derrota en por lo menos 6 entidades, bajo indicadores adelantados y de salida con el resultado registrado este domingo.
Más allá del carro completo que logró el PRI en la elección de Coahuila, es en respuesta a varios precedentes que Morena conduce de forma improvisada en gobernar y representar al igual que en el ámbito legislativo sin dirección y sentido.
La corrupción y la falta de oficio político es el enigma y en consecuencia la respuesta del voto en las urnas, y previo a la contienda electoral del 2027 y posterior en el 2030 en un diagnóstico sutil reflejado en el hartazgo ciudadano.
Difícil que Morena acepte la derrota definitiva en Coahuila con argumentos de igual manera que sucede en todas las jornadas electorales, donde todos son ganadores y nadie perdedor en la elección llamada muchas veces democrática.
Y efectivamente, el hartazgo es el curso de la traición con la llegada de los gobiernos del cambio y la transformación en los estados de un país deteriorado ante la descomposición social, limitados con los derechos de igualdad.
Desde el centro del gobierno de México y de la dirigencia nacional de Morena se percibe la ansiedad, impotencia y frustración con este lamentable fenómeno electoral en su contra al igual lo que puede ser factor en el 2027.
A manera que la contienda electoral del próximo año será el parámetro indicador del presente y el futuro de Morena, cuyo escenario podría marcar en un transtorno político de forma definitiva a consecuencia de los malos gobiernos morenistas.
