De Julio Ayala Carlos
• Morena, y la violencia política de género
• Tres casos: dos diputadas y una alcaldesa
COSAS DE LA VIDA… Mientras en el estado la gobernadora Evelyn Salgado Pineda trabaja con políticas públicas definidas y acciones de gobierno específicas para que las mujeres en Guerrero estén libres de violencia, incluida la violencia política en razón de género, los hechos demuestran que desde su partido, Morena, hacen lo opuesto y en consecuencia, le llevan la contraria…
Y uno se pregunta, ¿cuál es el objetivo?
Hay al menos tres casos que demuestran, de manera clara y fehaciente, que desde Morena, también el partido político del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, se ejerce violencia política hacia las mujeres, y no sólo a las mujeres de otros partidos políticos, sino hacia las que pertenecen a Morena, lo que muestra, entre otras muchas cosas, la falta de respeto hacia las mujeres, pero también de qué están hechos los militantes de ese partido.
El caso más reciente es el del presidente de Morena, Jacinto González, Chinto para sus amigos, y si no lo conoce todavía, diputado local por ese partido, que llegó al Congreso haciéndose pasar por gay, o como se dice de manera elegante, como miembro de la Comunidad lésbico gay, quien recientemente arremetió contra la diputada Gabriela Bernal Reséndiz, del Partido Revolucionario Institucional, quien lo ha denunciado por violencia política de género.

Hay que decir que Bernal Reséndiz es, además, presidente de la Comisión para la igualdad de género en el Congreso del estado, desde donde encabeza una lucha férrea en favor de las mujeres, de la paridad y la igualdad. Es decir, no es poca cosa, sino una representante de las mujeres al más alto nivel en Guerrero.
Pero eso parece no importarle al diputado y dirigente estatal de Morena, quién en un evento partidista, arremetió contra Bernal Reséndiz, en un claro acto de violencia política en razón de género, el cual reconocen, y ha sido criticado incluso por militantes de ese partido, pues no sólo es un hecho que atenta contra las mujeres, sino que evidencia la clase de políticos que dirigen el partido de la gobernadora del estado y del Presidente de la República.
Por supuesto, la diputada local priísta ha recibido el apoyo y la solidaridad de su propio partido, empezando por el presidente del comité directivo estatal que encabeza Alejandro Bravo Abarca, mujeres organizadas en colectivos y asociaciones defensoras de las mujeres y de los derechos humanos, que ven con preocupación que desde el partido político en el gobierno se atenta contra las féminas.
Y Chinto, el agresor, el que ataca a las mujeres en público, y vaya usted a saber qué clase de lenguaje utiliza en privado, ni se inmuta, mucho menos parece estar arrepentido y menos preocupado de la agresión ejercida. Sabe que son gobierno, y que desde el gobierno se logra la impunidad.

Como decía al principio, no es el único caso de violencia política en razón de género, por parte de Morena, o lo que es lo mismo, de los militantes varones de ese partido político…
Hace algunos meses, la presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, la también diputada Yoloczin Domínguez Serna, de Morena, también fue objeto de violencia política en razón de género, siendo víctima de su propio compañero de partido, el diputado Alfredo Sánchez Esquivel. En esa ocasión, fue la propia Gabriela Bernal Reséndiz quien salió en primer término en su defensa, mientras que al interior del partido en el gobierno, un numero importante de féminas denunciaron a Sánchez Esquivel ante los órganos internos de Morena, y cuya resolución está en ciernes.
Hay que decir, a propósito, que un importante sector de mujeres morenistas están exigiendo la expulsión de Sánchez Esquivel de Morena, precisamente por violencia política.
Un tercer caso, y no menos preocupante, por la impunidad que representa, es el que se ejerce desde la Secretaría General de Gobierno en contra de la alcaldesa de Xalpatláhuac, Selene Sotelo Maldonado. Y es que los hechos demuestran que desde la Secretaría General de Gobierno, encargada de la política interna en el estado, se protege a los agresores de la edil, haciendo acuerdos con ellos, en detrimento de la primera autoridad del municipio, quien incluso ha sido objeto de violencia física.
Al inicio de su periodo de gobierno, la policía comunitaria de Xalpatláhuac, junto con el candidato perdedor, a balazos obligaron a la alcaldesa a abandonar la sede del Ayuntamiento, apoderándose además de patrullas, armamento y maquinaria pesada, razón por la cual levantó denuncias e hizo lo propio ante las autoridades electorales, y cambiaba la sede de su gobierno a Cahuatache, una comunidad de ese municipio.
El asunto es que pese a que se cometieron delitos, e incluso hubo heridos, en vez de aplicarse la ley a los agresores, el gobierno del estado a través de la Secretaría General, que encabeza Ludwig Marcial Reynoso Núñez, no sólo pacta y hace acuerdos con los infractores de la ley, sino que hasta les da garantías y los reconoce como interlocutores de la ciudadanía, mientras que por otra parte ignora y menosprecia a la alcaldesa, a quien presiona para que acepte los acuerdos que realiza con quienes la han violentado.
Todo ello, contrario a las acciones de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, quien ha demostrado que está en favor de las mujeres, y en contra de que vivan una vida de violencia.
En fin que no sorprende la violencia política de Morena, pues el propio Presidente de la República, con todo y que se dice defensor y aliado de las mujeres, una y otra vez, agrede a las mujeres, y al movimiento feminista del que forman parte.
Comentarios: ayala.jc30@gmail.com
