Por: Carlos Díaz Figueroa
Encuestas a modo por encima de las urnas
Las encuestas se han convertido en una medición pronosticada, aunque algunas son producto de la contratación para cierto favoritismo en la imagen y perfil del contendiente, por encima de la decisión ciudadana en las urnas.
Hay quienes coinciden porque la mejor forma es el método de las urnas y que las encuestas no dejan de ser un mecanismo de improvisación, inclusive, en negocio a modo y a favor de los interesados quien la manda hacer.
Por citar, la captación de pronóstico entre las corcholatas presidenciales Claudia Sheinbaum Pardo y Marcelo Ebrard Casaubón en la que ambos están en las preferencias ciudadana, según revela la encuesta del Financiero.
En un escenario de sondeo adelantado, Sheinbaum registra 28 por ciento de las preferencias para ser la candidata presidencial, mientras que Ebrard obtiene 20 por ciento de apoyo, y 48 por ciento en sus niveles de apoyo.
La encuestadoras se ocupan en recoger a través del sondeo un avance en la popularidad, cuya opinión es favorable en un resultado no confiable a comparación al metodo real de la urna en la decisión ciudadana en la elección.
Actualmente, el ejercicio de la encuesta en una elección interna y oficial también se convierte en un enigma de confusión, aunque en los mayores de los escenarios es confiable antes y después en el trayecto del proceso electoral.
Lo cierto y evidente es la forma de los partidos políticos y los propios candidatos en tener certeza a los sondeos en vez que la ciudadanía escuche propuestas viables qué permita emitir su voto a conciencia a favor de ellos.
Tampoco se puede destacar tal metodo en una elección interna y constitucional, bajo el cálculo preferencial en medir al candidato y su proyecto, no obstante qué también es opcional la oferta política-electoral de los contendientes.
Hay diversas maneras de formas y visión propia en medir cualquier perfil, toda vez que el sondeo es considerado como instrumento electoral en algunos casos de certeza y en otros como pronóstico anunciado en el triunfo.
En conclusión, las encuestas no son el método viable y en el caso de las urnas se considera qué.tambien es un enigma porque hay evidencias qué son infladas con llamado fraude en las casullas instaladas en la elección.
