En Acapulco, el color se ha convertido en símbolo de renacimiento. A través del programa Sueña, Pinta y Transforma, más de 130 murales llenos de historias de orgullo, lucha y alegría adornan las calles, mientras que mil 500 hogares han sido revitalizados con nuevos colores que reflejan dignidad y esperanza.
Este esfuerzo colectivo no solo transforma fachadas, sino también corazones, gracias al respaldo del Gobierno de México y la visión transformadora de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.

