El voyerista
Por Alfredo Guzmán
• ¿Petaquillas y la fuerza social?
Saludo a mi amigo Efrén Moreno Carrera, comisario de Petaquillas, Guerrero, municipio de Chilpo.
Un reclamo que se escucha por todos lados es que derivado de muchas circunstancias la inseguridad se ha apoderado de algunas franjas del territorio y la gente busca realizar lo que a su juicio tiene a sus manos y aunque en ocasiones las acciones violentan las leyes, que rigen en un Estado de Derecho.
Leo cartulinas que se cuelgan en los postes de cualquier calle de la capital del estado que anuncian que ahí la gente está organizada y que si agarran a alguien delinquiendo, lo van a linchar.
Eso ha ocurrido lamentablemente en varios estados del país, como Oaxaca, Puebla y Milpa alta en el Estado de México, pero en Guerrero, aún no.
Digo lamentablemente, porque eso significa la ley de la selva. Ojo por ojo. Y tomar la ley por cuenta de los ciudadanos, aunque para algunos sea justificable, no es legal.
Ceder territorio por escrito, no es la salida a ningún acto de autoridad.
Leo los acuerdos firmados entre el comisariado de Petaquillas, Guerrero, poblado perteneciente al municipio de Chilpancingo, Guerrero y podrán ser válidos para los ciudadanos y el comisariado del lugar, pero no pueden tener aplicación legal por ningún lado que se le vea.
La determinación de no permitir la reactivación de un retén en la zona de Virreyes, cerca de Petaquillas, que fue quitado por haber ocurrido varias acciones contra el tránsito de vacacionistas y personas que no se detuvieron en el lugar y fueron baleadas, es una decisión ya tomada.
La guardia civil, a la que mencionan, no tiene vigencia legal, aunque de facto, perviva en varias comunidades, que no tienen ascendencia indígena, para que sean arropadas por leyes comunitarias. Y mucho menos armada. Pero existe en varios lugares de Guerrero.
Dejar paso libre de Petaquillas a Quechultenango y no decomisar armas, ni detener pobladores de la zona en flagrancia, que cometan delitos es renunciar a un acto de autoridad.
Lo deseable es que las autoridades de los tres niveles de gobierno, se coordinen, con el cuarto nivel, que en todo caso serían los comisarios, pero nunca podrán estar supeditados a éste último.
La organización social, no puede trastocar la ley, amparada en su reclamo de establecer retenes, detenciones arbitrarias, sin que haya una remisión a una autoridad correspondiente.
Eso sería coordinación deseable. Es necesario que policías, Ministerios Públicos, Jueces y sociedad en su conjunto, hagamos un esfuerzo por priorizar los intereses sociales a personales y de grupo.
Y que cada autoridad cumpla con sus obligaciones y no esté de adorno o se corrompa.
Por eso la propuesta de la gobernadora Evelyn Cecia Salgado Pineda, es lo mejor, para un mejor funcionamiento de la seguridad pública en el estado. Diálogo, diálogo y más diálogo y aplicación de la ley.
Lo ocurrido el pasado 7 de junio en Petaquillas, no deberá volver a ocurrir, porque se tensan las relaciones y acciones contra el ejército, la marina, la policía estatal, municipal o la Fiscalía y podrían desatar violencia, que nadie quiere.
Quiero imaginar que un ciudadano, envalentonado o en estado inconveniente hubiera disparado su arma contra cualquier miembro de la seguridad pública que estaba en la zona, hubiera desencadenado violencia que en este momento todos estuviéramos lamentando.
El Comisariado de Petaquillas puede organizar rondines internos de seguridad en la población, pero no más. Quizá la autoridad puede tolerar los retenes, pero no podrán impedir el paso de ningún convoy que vaya a realizar acciones determinadas por un juez, ni a la seguridad pública.
No a la ley de la selva, ni al vacío de poder.
