La noche del lunes 9 de febrero la familia Roman Cuica compuesta por cinco integrantes, dos adultos y tres menores de edad, se fueron dormir como todas la noches. La familia de religión católica creen que las veladoras son una ofrenda para sus santos, por ello junto a un altar no dudaron en poner sobre una mesa de madera mas de 14 veladoras, las cuales se les olvido a pagar, una de ellas finalmente ya se había consumido y estaba quemando el vaso que le servía de base, por lo caliente el material reventó y los restos de la veladora se esparcieron como polvo

