La Columna
de angel irra carceda
-El presidente AMLO ya no es el mismo
El rostro del presidente AMLO ya no es el mismo.
Se le nota. Lo exhibe en las mañaneras desde Palacio Nacional.
La verdad es que nunca se preocupó por unir a los mexicanos. Se ocupó de hacer lo contrario.
La multitudinaria marcha del domingo pasado en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE), le crispó el ánimo.
Reaccionó, no como el Jefe de Estado que es (o se supone que es), sino como aquel enjundioso opositor al sistema que siempre fue, y cuya perseverancia lo ancló en la Presidencia de la República.
Niega que la marcha a la que convoca es una respuesta a la del domingo pasado y para mostrar su “músculo” social, pero es obvio que así es.
Ni duda cabe que su marcha y concentración presidencial en la explanada de la plaza central de la Ciudad de México será lo que espera, multitudinaria.
Pero, igual, todos saben que se despilfarrarán recursos públicos de todos los gobiernos morenistas: el federal, los estatales y municipales para el acarreo.
Opera, pues, con premeditación, alevosía y ventaja. Se engaña así mismo, pero su objetivo es mandar el mansaje de que aún sigue siendo muy fuerte.
El presidente AMLO va de bajada. Nada de otro mundo. Los gobernantes, casi todos, lo padecen en la recta final de su mandato.
El gran problema para AMLO es que ha dividido socialmente el país. Insulta un día sí y el otro igual a quienes disienten de sus decisiones.
Olvida que la gran mayoría de ciudadanos mexicanos no votaron por el. Los que sí lo hicieron, significaron un voto abrumador, histórico, pero son mucho menos en el total del padrón electoral nacional.
Se nota su preocupación ahora. Como que las cuentas ya no le cuadran. Y falta que la oposición lance a su candidato a la Presidencia de la República para el 2024.
A mediados del año próximo (2023), si la alianza opositora es real y va por la Presidencia de la República, AMLO y sus incondicionales enfrentarán su realidad.
Y más porque al interior de Morena se vislumbra una ruptura de corrientes que le generarían un gran hueco y reforzaría esa alianza opositora.
Es obvio que el presidente AMLO tiene de sobra quien le escriba, quien le aconseje, pero igual es evidente que el macuspano es EL, y nada más que EL. Su soberbia se impone.
Pareciera que este hombre decidirá cómo y cuándo se muere y, además, que lo lleven a descansar placenteramente a su rancho. (angelirracar@hotmail.com)
