Por Alfredo Guzmán
- ¿Otis, un huracán atípico?
Otis, un huracán atípico, tiene contra la pared a una sociedad guerrerense, cuyo gobierno, federal, estatal y municipal se mueven ante la circunstancia de un gobierno federal, que deberá hacer acopio de préstamos, para salir del bache que generó la actual circunstancia.
Decir atípico al fenómeno de Otis, no es un recurso para evadir el bulto, sino una realidad, que desde hace tiempo, empieza a ser cotidiano, luego de que el calentamiento global, que algunos no ven y el calentamiento del agua de mar, generarán, cada vez más cotidianamente.
Que un fenómeno natural pase de ser tormenta tropical a huracán nivel 5 en escala de peligrosidad, en sólo 12 horas, indica el nivel de letalidad que serán los que habrán de venir posteriormente.
La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, está en el lugar de los hechos desde el primer momento y su presencia deberá generar gestiones federales, al tamaño de la desgracia.
El gobierno federal, asegura que el Fondo de Desastres Naturales, no desapareció en el 2020, sino que se convirtió en seguros catastróficos que se adquieren ante la banca mundial, y ahora se llama Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales, y que cuenta con un fondo de 18 mil millones de pesos, de los cuales se podrán usar 10 mil millones, pero que ahora ya no será Banobras, quien los administre, sino el ejército, como ocurre en declaraciones de Plan DNIII.
El caso es que la emergencia actual que provocó Otis, obliga al actual gobierno federal a demostrar que los cambios realizados en el Fonden, fueron correctos.
La sociedad guerrerense se encuentra alarmada y sorprendida por la fuerza de un huracán, donde se entiende que el gobierno federal, estatal y municipal, ya conocían la proyección de su fuerza, y la rapidez de su crecimiento, obliga a ser más eficaz, para no ser rebasados por el desastre.
Valorar si la reacción del gobierno en su conjunto, estuvo a la altura del desastre. Ese será otro análisis y requerirá más tiempo e informes de la sociedad y de los propios gobiernos.
Resolver la crisis actual, es la emergencia y será un elemento que impactará en los próximos procesos político electorales.
Hoy son días aciagos, donde la sociedad guerrerense será sometida a un desgaste que ya conoce, pues lo ha vivido desde Paulina, Ingrid y Manuel y ahora Otis.
La sociedad tiene desde hace tiempo conciencia crítica y premia y castiga a quienes actúan con celeridad o ineficiencia.
La lupa social obliga a que quienes tienen responsabilidades, lo hagan de manera adecuada.
Las imágenes de un camión del ejército, atascado, que transporta al presidente de México, puede ilustrar en parte las condiciones en que se quiere enfrentar una catástrofe como la actual.
Si lo anterior, sólo es un bache, que genere condiciones de aplicación y eficiencia, es lo deseable, aunque no será simple enfrentar a los ciudadanos desesperados por las condiciones a las que se enfrentan, pero habrá que ser tolerante.
De eso dependerá lo que sigue. Al tiempo.
